¡Nos complace darles la bienvenida a la Misa en nuestra parroquia! Ya sea que nos visiten por primera vez, sean católicos que regresan a la fe o miembros de larga data, estas sencillas pautas les ayudarán a participar plenamente en la sagrada celebración de la Eucaristía.

Preparativos para la Misa


  • Llegar con antelación: Llegar unos minutos antes de la misa te permite acomodarte y preparar tu corazón para la adoración.
  • Genuflexión o reverencia: Al entrar en la iglesia, haga una genuflexión hacia el Sagrario si es visible; si tiene dificultad, una reverencia respetuosa es apropiada.

Vístete con respeto


Recomendamos a todos los asistentes que vistan ropa discreta, cómoda y que no distraiga:


  • Todos: La vestimenta debe reflejar que estamos en la casa de Dios; eviten la ropa ajustada y las palabras o imágenes inapropiadas o que distraigan. Quítense los sombreros al entrar.
  • Hombres: Eviten las camisetas sin mangas, la ropa muy ajustada o las camisas sin mangas.
  • Mujeres: Eviten las blusas escotadas y los vestidos o faldas que queden por encima de la rodilla al sentarse.


En resumen, podemos vestir nuestras mejores galas sin ser una distracción innecesaria para nuestros hermanos y hermanas en Cristo.


Etiqueta y consideración



  • Teléfonos: Apáguelos o póngalos en silencio antes de la misa.
  • Niños: Siempre son bienvenidos.


Por qué esto importa


Estas directrices contribuyen a crear un ambiente de reverencia y oración para todos, permitiendo que todos los feligreses —tanto los recién llegados como los de larga trayectoria— se centren en los sagrados misterios que celebramos juntos. Al observar estas sencillas normas, honramos a Dios y respetamos a nuestra comunidad parroquial.